calendario 2018

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ANIMACION MISIONERA

 Este sabado continuamos con la formacion de animacion misionera de la parroquia, como gran objetivo nos proponemos prepararnos a la semana de mision en octubre y colaborar con la mision ad Gentes en Nicaragua en donde la Diócesis tiene presencia.

A continuacion el tema...

I- LAICOS MISIONEROS
TEXTO BIBLICO: Hch 1. 8

TIPOS DE MISIÓN
a) ATENCIÓN PASTORAL…
b) NUEVA EVANGELIZACIÓN…
c) MISIÓN AD GENTES...

Los laicos forman parte esencial del misterio de la Iglesia y si la obligación misionera brota de lo más íntimo de la Iglesia, es evidente que también corresponde a los laicos asumir su responsabilidad en la misión de la Iglesia y, más concretamente, en la misión ad gentes. Todos los documentos del Magisterio sobre el tema misionero vienen resaltando este hecho. Reconociendo que toda la historia de la Iglesia muestra que muchos fieles laicos se han consagrado a la tarea de la evangelización, recuerda que en la actualidad esta participación debe ser fomentada y urgida (RM 71).

La aportación de los laicos es absolutamente necesaria en la actividad misionera, porque sin ellos el evangelio "no puede penetrar profundamente en las conciencias, en la vida y en el trabajo del pueblo" (AG 21,23). Dadas las múltiples dimensiones de la misión y dada la peculiaridad secular de los laicos, su presencia es imprescindible para conseguir esa globalidad de que hablábamos antes.

De acuerdo a las edades, los laicos se organizan en grupos y comunidades misioneras de acuerdo al siguiente esquema:
El compromiso misionero de los laicos puede poseer aspectos y niveles diversos, todos los cuales son importantes y complementarios:


a. El compromiso misionero del laico se debe manifestar ya en su propia comunidad cristiana; al estar en contacto con los no cristianos en su vida social y profesional, deben ofrecer el testimonio de la vida y de la palabra; deben desarrollar en sí mismos y en los demás el conocimiento y el amor a las misiones, informándose e informando sobre ellas (AG 41); deben prestarles el apoyo de su oración y de su ayuda financiera (algunas de las más importantes obras de ayuda a las misiones han sido fundadas y sostenidas por laicos) así como promover iniciativas de cooperación misionera; en su propia familia deben favorecer las vocaciones misioneras, y en los institutos científicos y universidades deben servir a los misioneros en el conocimiento de los pueblos y religiones no cristianas (AG 41).

b. Algunos laicos reciben el carisma especifico para la misión ad gentes (entre no cristianos) o para cooperar de un modo directo con Iglesias hermanas en necesidad; en estos casos el envío forma parte del propio carisma, e implica un período mínimo de tiempo (2/3 años) para que no se confunda con un voluntariado transitorio o con una colaboración pasajera.

c. En su trabajo en los lugares de destino deben, como laicos, en colaboración íntima con los laicos de aquellas iglesias, "impregnar y perfeccionar todo el orden temporal" (AA 5), "cumplir las exigencias de la justicia" (AA 8); deben promover iniciativas particulares enfocadas al desarrollo económico-social (AG 21), educativo y cultural; deben tomar parte en los movimientos a favor de la paz y de la cooperación internacional, en las grandes instituciones que defienden los derechos humanos; en los proyectos de solidaridad e intercambio de bienes; deben atender a las lacras provocadas por sistemas injustos intentando eliminar las causas de la pobreza, hambre y marginación; en todas sus actividades deben optar por los más desfavorecidos y por aquellos que padecen el desprecio o la exclusión (Cf. AG 26,27; RM 72).

d. En la vocación de los laicos entra también la posibilidad de prestar su servicio en ámbitos y campos ministeriales que tienden a edificar y desarrollar desde dentro la comunidad cristiana; en la animación de las comunidades, en el servicio de la palabra o de la catequesis, en la formación de agentes de pastoral... ; en esta dirección los laicos vienen contribuyendo grandemente al desarrollo y florecimiento de los ministerios de la comunidad.

e. De cara a este servicio misionero, los laicos deben sentirse siempre miembros vivos de comunidades eclesiales concretas; el compromiso misionero nunca es individual, sino comunitario y eclesial (Cf. EN 60); esto es lo que caracteriza el carisma misionero respecto a ayudas de carácter social. Esto implica que debe haber comunicación frecuente con sus comunidades de origen, a las que a su vez pueden enriquecer con sus experiencias y con riquezas propias de las Iglesias de destino. Todo esto no impide que los laicos den origen a instituciones o asociaciones de todo tipo (a nivel nacional, vinculadas a congregaciones religiosas, autónomas y específicamente laicales ... ) pues en ellas se expresa toda la vitalidad de los carismas de la Iglesia.

La responsabilidad eclesial del laico misionero exige de él unas actitudes acordes con su carisma. En primer lugar una conciencia clara de su identidad, que se alimenta de una espiritualidad profunda y de una formación adecuada también en el ámbito teológico y misionológico. En segundo lugar el testimonio de su vida, tanto en el campo de sus actividades temporales como en la disponibilidad para dar razón de su esperanza por medio de la palabra, así como en el talante evangélico y humano de acogida, escucha, dialogo, comprensión y solidaridad respecto a los que no tienen las mismas creencias o a los que necesitan su ayuda.






II-  QUE SE ENTIENDE POR PARROQUIA MISIONERA
La Parroquia es la porción del Pueblo de Dios, en un determinado territorio, con un sacerdote párroco como pastor propio. Por lo tanto, la Parroquia son las personas, no el territorio, ni el templo parroquial; parroquia es el Pueblo todo, no sólo los sacerdotes. Como porción del Pueblo de Dios, el fin de la Parroquia es el mismo de la Iglesia: "existe para evangelizar" (EN 14), porque "toda la Iglesia y cada Iglesia es enviada a las gentes' (RM 61 c).

La Parroquia actual está llamada a vivir en estado permanente de misión, dirigiendo su acción misionera tanto hacia adentro ("misión ad intra") como hacia afuera ("misión ad extra"). 

“cada parroquia ha de renovarse en orden a aprovechar la totalidad de sus potencialidades pastorales para llegar efectivamente a cuantos le están encomendados. Con sus organismos e instituciones, ha de asumir decididamente un estado permanente de misión, en primer lugar, dentro de su propio territorio”(NMA 72).

Una Parroquia Misionera (o Parroquia en estado permanente de misión) es aquella que:

1.- Es profundamente consciente de que “la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia”, que “evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” y que “ella existe para evangelizar” (EN 14).

2.- Está convencida de que la Parroquia es para todos los que integran su jurisdicción, tanto para los ya bautizados como para los que todavía ignoran, prescinden o rechazan a Jesucristo (NMA 72, LPNE 43), y que la Iglesia no debe quedarse tranquila solamente con los que la aceptan y siguen con mayor facilidad (SD 131). En este sentido:

• Entiende que la evangelización se hace más urgente respecto a aquellos que aún no conocen el nombre de Jesús. Por ello su acción evangelizadora no se limita a revitalizar la fe de los creyentes rutinarios, sino que busca también anunciar a Cristo a todos aquellos que no lo conocen (cfr EA 71) dirigiendo hacia ellos acciones concretas de primera evangelización (cfr RM 33a).

• Comprende que una importante parte de las personas que viven en su jurisdicción parroquial, aún siendo bautizados, han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, llevando una existencia alejada de Cristo y de su Evangelio. Por ello, la nueva evangelización de los alejados, ocupa también un lugar preferencial en su acción pastoral (cfr. RM 33b), promoviendo un nuevo impulso misionero hacia estos fieles, saliendo a su encuentro. (SD 131)


3- Sabe que la misión es obra de todo el pueblo de Dios y es tarea de todos los fieles, que tienen la obligación general, y gozan del derecho, tanto personal como asociadamente, de trabajar para que el mensaje divino de salvación sea conocido y recibido por todos los hombres en todo el mundo (cf RMi 71). En tal sentido, entiende que todos los fieles de la parroquia (con todos los movimientos, apostolados y comunidades que la conforman) son corresponsables de esta misión, cada uno según sus posibilidades y carismas, participando de ella ya sea mediante la acción evangelizadora específica, mediante la animación misionera, o la cooperación misionera espiritual o material. Por ello motiva y alienta a las comunidades y movimientos eclesiales para que redoblen su servicio evangelizador dentro de la orientación pastoral de la Iglesia local. (SD 131)


4.- Conoce profundamente la realidad de los distintos grupos humanos que habitan en su jurisdicción parroquial, lo cual le permite planificar su acción evangelizadora para alcanzar a todos y cada uno de ellos, adaptándose a sus necesidades y expectativas.


5.- No se contenta con esperar a los que vienen: Por lo tanto, imitando al Buen Pastor que fue a buscar a la oveja perdida, se siente movida continuamente a expandir su presencia misionera en todo el territorio confiado a su cuidado pastoral. Esto lo hace mediante misiones populares y misioneros de manzana, creación de comunidades de base y de grupos de oración en las casas, la multiplicación de capillas, centros de culto y catequesis, etc. (NMA 94b). Por ello, sin descuidar la atención de los cercanos, sale al encuentro de los que están alejados. (SD 131)

6.- Incluye la animación misionera en su acción pastoral, tendiente a despertar numerosas vocaciones misioneras entre sus fieles, dispuestas a llevar la buena noticia de Jesús a otras regiones y pueblos del mundo que todavía no la conocen (LPNE 44). Esto, atendiendo al llamado de Juan Pablo II: “Las Iglesias locales, por consiguiente, han de incluir la animación misionera como elemento primordial de su pastoral ordinaria en las parroquias, asociaciones y grupos, especialmente los juveniles”.(RM 83)

7.- Cultiva la comunión con la Iglesia universal, “de la que la parroquia es como un célula”. Más aún, para responder a las necesidades de las ciudades y de los sectores rurales, no limita su cooperación dentro de los límites de la parroquia o de la diócesis, sino que procura más bien extenderla a campos interparroquiales, interdiocesanos, nacionales o internacio-nales. Por tanto, vive preocupada por las necesidades del pueblo de Dios, disperso en toda la tierra y hace sobre todo labor misionera, prestando auxilios materiales e incluso personales (AA 10), esto es realizando cooperación misionera tanto espiritual como material, y a través grupos o comunida-des específicamente misioneros que realizan actividad misionera específica “ad extra”.

8.- Se sabe permanentemente necesitada de ser ella misma evangelizada, si quiere conservar su frescor, su impulso y su fuerza para anunciar el Evangelio (EN 15).
9.- Procura la formación permanente de sus agentes pastorales para el apostolado: sabe que “el apostolado solamente puede conseguir plena eficacia con una formación multiforme y completa”. (AA28)




El camino hacia la Parroquia Misionera...
Algunos autores, al presentar el tema de la Parroquia Misionera, suelen proponer los siguientes "modelos" de Parroquia, que son modelos graduales de crecimiento y maduración en el proceso de renovación de la Parroquia, desde el modelo tradicional o preconciliar, hasta el modelo ideal de la Parroquia Misionera.

Tipos de Parroquia Características
Parroquia Administradora de Sacramentos

Predomina la sacramentalización, lo devocional, lo cultual, lo tradicional, lo que se ha hecho siempre; misas rutinarias y homilías aburridas.


• No existe distribución de tareas; el sacerdote la hace todo; laicos totalmente pasivos.


• Sensibilidad social nula.


• No hay grupos parroquiales ni consejo pastoral.

Parroquia Centro de Servicios

 • Predomina la catequesis de niños (primera comunión) y jóvenes (confirmación).


• Trata de evangelizar mediante la celebración litúrgica digna y la homilía bien preparada.


• Un grupo de seglares colabora con el párroco en la marcha de la parroquia.


• Si hay algunos movimientos o apostolados, estos son “huéspedes” que ocupan un epacio en la Parroquia, pero no se involucran realmente con su misión.


• Moderada sensibilidad social ante los derechos humanos, y de tipo asistencial más que promocional.


• El esfuerzo del párroco se vuelca hacia la “masa amorfa” que se acerca a Misa, hacia los “visitantes ocasionales” que solicitan los sacramentos (bautismos, casamientos) y hacia la “oveja” que quedó en el corral, descuidando las otras 99 que están fuera de él.

Parroquia Evangelizadora

Es comunidad de comunidades, donde todos los apostolados y movimientos, son responsables de la evangelización de toda la comunidad


• Es lugar de la iniciación cristiana, de la educación cristiana y la celebración de la fe


• Está convencida de que la Parroquia es para todos los que integran su jurisdicción, tanto para los ya bautizados como para los que todavía ignoran, prescinden o rechazan a Jesucristo, por ello emprende acciones concretas de evangelización hacia los alejados, hacia los que no se acercan, hacia los no cristianos.


• No se contenta con esperar a a los que “vienen”, sino que sale al encuentro de los que “no vienen”.


• Se sabe permanentemente necesitada de ser ella misma evangelizada.


• Procura la formación permanente de sus agentes pastorales para el apostolado

Parroquia  Misionera

Es parroquia Evangelizadora (con todo lo que esto implica)


• Participa en la evangelización universal más allá de sus fronteras


• Realiza acciones concretas de formación, animación y cooperación misioneras

ALCANTARILLA SIN TAPA EN SAN VICENTE, UN PROBLEMA DE SEMANAS


Este alcantarilla, está ubicada en la esquina del pollo campero de la ciudad de San Vicente.

Tiene varias semanas de permanecer así, sin tapa, muchos vehículos pequeño han ponchados sus llantas, y algunas personas han estado a punto de tener un accidente. Yo pregunto ¿quién o quiénes son los responsables de cubrir esta... alcantarilla?

La fotografía es la mayor evidencia, invito a la institución responsable, que ponga cartas en el asunto, para resolver este problema, a la mayor brevedad, ya que ese lugar es frecuentemente transitado por personas y en su mayoria ancianos que van o vienen del mercado o del pollo.

Invito a los vicentinos a unirnos, para presionar a nuestras autoridades que hagan lo posible por lo menos remendar este hueco que ya tiene semanas.

¿Donque quedan los impuestos que pagamos?
La tardanza en resolver este problema, desdice la calidad de gobernantes que tenemos...


 

Algunas personas ponen ramas, debido a que los encargados no hacen nada y para poder percatarse con tiempo de este hoyo, pero eso no es la solucion.




XXIX ANIVERSARIO DE LA MASACRE DEL CALABOZO

Sobrevivientes de masacre El Calabozo claman por justicia
Hace 29 años, el Ejército cometió una de las barbaridades más crueles: matar a sangre fría a niños y niñas, y a mujeres, y a ancianos indefensos. Las víctimas ahora piden justicia.

Acorralados como animales, más de doscientos civiles, entre ellos niños y niñas, fueron brutalmente asesinados a sangre fría por miembros del Batallón Atlacatl, una unidad élite del ejército, en el río Amatitán, en el punto conocido como El Calabozo, San Vicente. El caso ha estado engavetado por diez años, pero ahora las víctimas piden que se reabra y se imparta justicia.

A la matanza se le conoce como la Masacre de El Calabozo, y de eso hace ya 29 años.

Pero Amadeo Carrillo no ha olvidado nada, mucho menos los gritos de las mujeres y niños, entre ellos los suyos propios. Él, por puro milagro, logró escapar de la muerte y se escapó hacia un cerro cercano. Desde allí escuchó el dolor de la muerte.

Viera qué tremendo es oir que están matando a los hijos y a la esposa de uno, y uno sin poder hacer nada”, dice, sentado en una banca de madera en su casa, del cantón Amatitán Abajo.

La masacre ocurrió el 22 de agosto de 1982, en el marco del más grande operativo militar realizado en la zona de San Vicente. Se estima que unos seis mil soldados, de diferentes unidades militares, participaron en dicha operación denominada “Teniente Coronel Mario Azenón Palma”, en honor a un oficial caído en la zona.

Por varios días los militares del ejército persiguieron, torturaron y masacraron como animales a habitantes de los municipios de San Esteban Catarina, Santa Clara, San Lorenzo, al norte de San Vicente. Pero fue la mañana del 22 de agosto que perpetuaron la matanza más grande, en una hondonada conocida como El Calabozo, a la orilla del río Amatitán. Hasta allí habían llegado huyendo aquellas gentes, perseguidos por soldados y roqueteados desde el aire por helicópteros y aviones de la Fuerza Aérea. Y solo encontraron allí una muerte cruel y salvaje.
Aunque del brutal hecho ya transcurrieron casi 29 años, los únicos sobrevivientes y familiares de las víctimas, pero también toda la comunidad, no pierden la esperanza de que los culpables reciban su castigo.

El pasado 15 de julio, con apoyo del Centro para la Promoción de los Derechos Humanos (CPDH) “Madeleine Lagadec”, presentaron una petición para que se reabra el juicio de la masacre de El Calabozo, que desde 1999 está archivado.

Además el CPDH solicitó al ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, el retiro del actual embajador de El Salvador en Honduras, el Coronel retirado Sigifredo Ochoa Pérez, por atribuirle responsabilidad en la masacre. Ochoa era entonces el comandante del Destacamento Militar Número 2, con sede en Sensuntepeque, y sus tropas también participaron en el operativo –y en la carnicería—.

Las pruebas y testimonios se engavetan

De acuerdo al abogado que lleva el caso, David Morales, es anormal que el juicio por la masacre de El Calabozo continúe en archivo, pues generalmente un proceso pasa a archivo cuando no se tienen pruebas y evidencias suficientes del caso.

“Este no era el caso porque había prueba de la masacre, lo que había era una obligación de buscar información al interior de la Fuerza Armada”, destacó Morales al señalar que desde que inicio el juicio penal – en 1992— por la matanza, el CPDH recolectó y presentó pruebas suficientes para que continuará el proceso.

Pero los jueces se negaron a pedir dicha información a los militares, por lo cual permaneció estancado hasta que en 1999 el juez de primera instancia de San Sebastián decidió pasarlo a archivo administrativo.

A pesar de que el Informe de la Comisión de la Verdad, de 1993, determinó que había pruebas suficientes de la masacre, el ministro de Defensa de ese entonces, General José Guillermo García, declaró que había hecho una investigación y que no había ocurrido ninguna masacre.

Pero el mundo supo de las atrocidades que allí se cometieron por medio de una nota periodística del diario estadounidense The Washington Post, publicada el 8 de septiembre de 1982, dos semanas después de los hechos.

En tanto, los diarios locales seguían sin informar sobre el caso. Básicamente publicaban los partes de guerra emanados del Comité de Prensa de la Fuerza armada.

Una publicación del periódico El Mundo, del 24 de Agosto de 1982, señala: “El Comité de Prensa de la Fuerza Armanda (COPREFA), informó hoy que la Operación Militar ‘Teniente Coronel Mario Alberto Azenón Palma’, que desde hacía una semana se venía realizando en el Noreste del departamento de San Vicente, concluyó ayer con el éxito que se había previsto y 150 o más extremistas resultaron muertos en combate”.

Pero todos eran civiles, aunque de algún modo organizados en la guerrilla como soporte social: las señoras que echaban las tortillas, los que acarreaban el agua y la leña, etc. y con ellos, sus niños y niñas. Pero civiles, al fin y al cabo.

Que ruede la cabeza del embajador

La CPDH considera que la participación en el operativo –y en la masacre, como jefe castrense que dirigió tropas— inhabilitan al embajador Ochoa Pérez para ejercer la carrera diplomática, por ser contradictoria con el requisito establecido en el artículo 9 de la Ley Orgánica del Cuerpo Diplomático de El Salvador.

Esa ley dice que para ejercer la misma es indispensable: “ser de honrosos antecedentes, poseer sólida cultura y observar conducta intachable, a juicio del Ministro de Relaciones Exteriores”.

“El Embajador Ochoa debiese ser removido de su cargo actual, de conformidad al artículo 2 y 9 de la cita Ley Orgánica del Cuerpo Diplomático, pues su permanencia en el servicio diplomático constituye un continuo agravio a las víctimas de la masacre de El Calabozo, atroz delito que constituye un crimen de lesa humanidad, por lo que no puede amnistiarse ni ser objeto de la prescripción de la acción penal”, concluye la CPDH.

En publicaciones de la época se evidencia al ex Coronel Ochoa planificando el operativo. El Diario Latino, del 19 de agosto de 1982, publicó una fotografía, en la cual aparece Ochoa y el coronel Domingo Monterrosa planeando el plan de ataque del operativo en San Vicente.

El pie de foto reza: El Coronel Domingo Monterrosa comandante del Batallón de Reacción Inmediata (al centro) y el Coronel Sigifredo Ochoa comandante del Destacamento Militar No.2 de Cabañas (derecha) y segundo comandante de la operación “Tte. Cnel. Mario Azedón Palma”, coordinan el plan de ataque a seguir contra posiciones guerrilleras ubicadas al norte del departamento de San Vicente.

ContraPunto intentó conocer la postura del embajador Ochoa Pérez, pero nunca contestó nuestras llamadas para entrevistarlo. Por su parte, un vocero de Cancillería detalló que actualmente el Ministerio de Relaciones Exteriores está realizando una evaluación de todo el cuerpo diplomático, y que sin duda alguna la petición interpuesta por “Madeleine Lagadec” para la destitución de Ochoa Pérez será tomada en cuenta.

No sabría decir si este va ser un elemento determinante, pero sí se va tomar en cuenta en la evaluación de Ochoa Pérez”, indicó.

Por su parte, el abogado del caso, David Morales, dijo que lo que esperan es que se investiguen realmente sus antecedente, “es decir los gobiernos anteriores lo que hacían era encubrir, y lo que esperamos ahora es que ante nuestra petición el funcionario denunciado sea investigado y evaluado”.

Vi sangre nadando en el río

En Amatitán Abajo, la gente se siente en cierto modo indignada de que alguien como Ochoa Pérez, con todo ese antecedentes oscuro, esté gozando de las mieles que brinda el servicio diplomático.

Gabriel Amaya va viajando en la cama de un pick up, un día soleadísimo de julio. De barba y bigote abundante, y un sombrero de palma, va hablando como cualquier campesino de las cosas de la siembra: que el abono está caro, que una semilla sembrada con fe produce lo necesario, etc. Pero Gabriel, en aquellos días de guerra, fue combatiente de la guerrilla. Para cuando sucedió la masacre, él estaba combatiendo por otro lado, en el lugar conocido como Tres Calles, Usulután.

Cuando regresemos aquí, a Amatitán, fui a El Calabozo, y lo que vi fue la sangre nadando en el río para abajo”, dice, dando saltos en la cama del pick up. Y agrega: “Vi como unos 150 cuerpos allí en el río, a la orilla, los demás se los había llevando el río”.

Sobre Ochoa Pérez, dice: “Se le debería de hacer un juicio, por lo que ha hecho, él no debería estar de embajador”

Los militares acusados de la matanza en el calabozo son: los Generales José Guillermo García (ex Ministro de Defensa y Seguridad Pública); Rafael Flores Lima (ex jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armanda) y Juan Rafael Bustillo (ex comandante de la Fuerza Aérea de El Salvador).

También se incluye a los Coroneles Sigifredo Ochoa Pérez (entonces Comandante del DM-2) y Napoleón Alvarado (entonces Comandante de la 5ª Brigada de Infantería). Además, al Teniente Coronel Miguel Antonio Méndez (ex Comandante del BIRI “Ramón Belloso”). Se incluye un señalamiento histórico sobre la responsabilidad del entonces jefe del BIRI Atlacalt, Domingo Monterrosa, ya fallecido.

Muchas de las víctimas de El Calabozo fueron quemadas, debido a que los militares vertieron ácido en sus cuerpos. Los sobrevivientes y familiares de las víctimas, 27 años después, siguen esperando por justicia.

¿Hasta cuándo se sanaran las heridas?


VIGILIA EN AMATITAN, RESCATANDO LA MEMORIA DE LA MASACRE DEL CALABOZO


 
El domingo 21 de agosto, acompañe a los jóvenes en la celebración de la vigilia en Amatitan abajo. Ellos tienen un gran proyecto: rescatar la memoria histórica de los mártires del calabozo que fueron masacrados salvajemente por militares, fueron más de 300 personas las que fueron masacradas, felicidades jóvenes por su gran capacidad organizativa, sigan adelante en su proyecto:" RESCATAR LA MEMORIA HISTÓRICA DE LOS MÁRTIRES DEL CALABOZO"
Este grupo estuvo acompañando la vijilia organizada pos los jovenes de Amatitan abajo en memoria de los martires del calabozo. Este grupo es de Sensuntepeque su especialidad es la musica andina, fue uno de los tantos grupos presentes en dicha celebracion.











CELEBRACIÓN DE LA JORNADA MUNDIAL DE LOS ENFERMOS

PRIMER ENCUENTRO PARROQUIAL DE JÓVENES