LAS PERSONAS QUE FUERON A CORONAR SUS DIFUNTOS AL CEMENTERIO DE SAN VICENTE, PUDIERON SER TESTIGOS DE LA FALTA DE RESPETO A ESTE CAMPO SANTO, DONDE DESCANSAN NUESTROS FIELES DIFUNTOS.
EL CEMENTERIO PARECIA UN MERCADO CON VENTAS HASTA EN LAS SEPULTURAS.
¿ A QUIEN LE CORRESPONDE VELAR PORQUE EN ESTE LUGAR HALLA ORDEN?
ESTAS FOTOGRAFIAS SON LA MAYOR EVIDENCIA...
calendario 2018
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Un cementerio cristiano nunca es triste. GALERIA DE FOTOS I
Este dos de Noviembre es la fiesta y el recuerdo de los que nos precedieron en el paso a la otra vida. Los vicentinos acudieron al cementerio desde muy temprano. ¡Cuántos reos del Purgatorio escapan al cielo el dos de noviembre!
Un cementerio cristiano nunca es triste, es un bosque de cruces sobre las lápidas que infunden perpetua y profunda paz a ese lugar; imágenes cristianas sobre las tumbas además de la cruz, parecen guardianes seguros de cada difunto; todo el cariño a los seres queridos muertos se resume en los epitafios y en las flores.
El cementerio el dos de Noviembre es un bellísimo jardín que reúne a las familias, recoge todas las flores de los jardines y eleva al cielo las más bellas oraciones.
El cementerio el dos de Noviembre es un bellísimo jardín que reúne a las familias, recoge todas las flores de los jardines y eleva al cielo las más bellas oraciones.
2 DE NOVIEMBRE: DIA DE LOS FIELES DIFUNTOS
El Calendario Litúrgico de la Iglesia, nos presente dos fiestas seguidas, 1a. de noviembre se conmemora a todos los Santos y Santas y 2a. a todos los fieles difuntos. En dicha conmemoración se acentúa la comunión. Los Santos que gozan de la visión de Dios interceden por nosotros que peregrinamos en este mundo y nos estimulan con su ejemplo y oran a Dios Padre para apresurar la Gloria eterna de las almas que se purifican en el purgatorio.
La muerte, no debe considerarse como la destrucción total del hombre, sino como el transito a una vida verdadera: LA VIDA ETERNA. San Pablo en la 2 Cor 5, 1 nos dice:"que si esta tienda que es nuestra habitación terrestre se desmorona, tenemos una casa que es de Dios, una habitación eterna que esta en el cielo." Nosotros peregrinos en la tierra, difuntos en el purgatorio y los bienaventurados en el cielo, estamos en camino hacia la Resurrección final que nos hará plenamente participes del misterio pascual de Cristo, por consecuencia, mientras peregrinamos en el mundo estamos llamados a orar unos por otros, ofrecer sufragios por nuestros muertos, que reposan en los campos Santos, "por que es una idea piadosa y santa rezar por los difuntos para que sean liberados de sus pecados" 2 Mac 12, VI
En el Marco de esta celebración liturgia, la Iglesia también acentúa, la fe y la esperanza en la vida eterna. En el libro de la Sab 5,1 se nos enseña "que las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzara tormento alguno"; por que quienes han creído en Dios y le han servido en su vida mortal, la muerte no es un asalto en la nada, sino en los brazos de Dios, la muerte es el encuentro personal con El, para permanecer junto a El en amor.
No hay duda que el 2 de noviembre, los diversos cementerios serán visitados por miles de personas para enflorar a nuestros seres queridos, es un gesto de amor, de comunión, expresando con esto, que nuestros difuntos viven en la memoria y en el corazón de todos nosotras. Todos los sacerdotes elevamos nuestra plegaria por los fieles difuntos. Es bueno, que nuestras autoridades cuiden para que los cementerios sean verdaderos campos Santo, no potreros donde transiten vacas, cabras tuncos etc.
P. Edy Platero Párroco Iglesia El Calvario, Ciudad de San Vicente.
Octubre mes de las misiones. Testimonio misionero
| P. Edgardo. Sacerdote Vicentino |
Octubre es el mes de las misiones, la Diócesis de San Vicente, desde el 12 de diciembre de 2009, extiende su abrazo fraterno al Vicariato Apostólico de Bluefields, de Nicaragua "tierra de misiones".
Los Señores Obispos del Vicariato han encomendado, por el momento, a los sacerdotes vicentinos, la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, en el Municipio de Bonanza, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
En el marco del mes de la misiones, queremos compartir con nuestros amigos lectores un testimonio misionero del padre Edgardo Antonio Rodriguez sacerdote de nuestra Diócesis.
Venimos llegando de la comunidad de El Pejibaye, del municipio de Bonanza. Esta vez me acompañó el futuro Diácono Cristóbal. Fue una caminada de 4 horas, ida y regreso. Los guías nos dijeron que nos llevarían por un camino mas seco, pues por el otro estaban jalando madera y esta batido.
Debido a que estaba enfermo desde hace una semana, después de una hora de camino me sentía cansado pero no podía detenerme. De pronto me señalaron una casa de palma y me dijeron si podía pasar a ver a la catequista de Bautismo de la comunidad, que había sido picada por una serpiente “de las propias”. Entre sólo, por aquello de algunas creencias de la región y me recordé del los otros trabajadores que han fallecido por las mismas causas y… me faltaron palabras…
Ya en la capilla había ambiente de fiesta, era la primera vez que celebraban a su patrona con una Misa. Tenían preparados 1 matrimonio, 4 primeras comuniones y 5 confirmaciones. Entre los de la primera comunión tres de ellos eran adultos. Revisé los apuntes y confesé sacando fuerzas de la misma debilidad… Pero gracias a Dios, en palabras que no dicen nada y lo dicen todo, “estuvo muy bonito”.
Al llegar a la ciudad, todavía llegamos a tiempo de descansar y bañarnos antes de la misa del pueblo. Pensé en la próxima parroquia que recibiremos…
Monseñor David, estuvo este fin de semana con nosotros y nos explicaba que la parroquia de Rosita abarca dos municipios: Rosita y Prinzapolka. Fui a ver el mapa y descubrí que la parroquia será casi del tamaño de la mitad de El Salvador. Sólo que menos poblado.
Monseñor nos insistía que debemos ir a la zona de Prinzapolka y explorar un poco la región río abajo, llegando hasta el mar, que nos contactemos con gente de Alamikamba (la cabecera del municipio) e investiguemos si hay comunidades católicas en otros poblados. Nos dio unos números telefónicos y nos recomendó también que buscáramos al diácono permanente de Bilwi, que habla miskito, para que nos ayude o el mismo haga el recorrido por la zona; nos decía que si no hay llegada por el rio, que habláramos con los de Bilwi, tal vez ellos pueden entrar por el mar con más comodidad… Oía todas las indicaciones del Señor Obispo Auxiliar y en mi cabeza pensaba “ojalá que mi Diócesis no me deje sólo…”.
P. Edgardo Antonio Rodríguez
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