calendario 2018

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ENTREVISTA CON LOS SEMINARISTA QUE COLABORAN EN LA PASTORAL DE LA PARROQUIA EL CALVARIO

A lo largo de este año, los seminaristas René Santiago Barrera Hernández, Agustín Ernesto Zepeda y Francisco Vidal Alonso Alejos, están apoyando y compartiendo sus experiencias pastoriales en la parroquia El Calvario de la ciudad de San Vicente, el párroco Edy Platero muestra su apoyo y su agradecimiento por el valioso aporte que estos seminaristas dan a la parroquia.

ENTREVISTA CON RENÉ SANTIAGO BARRERA HERNÁNDEZ

El seminarista René es hermano del presbítero Alberto Barrera, uno de nuestros mejores sacerdotes de la Diócesis de San Vicente.

René, ¿qué año de estudio estás cursando en el seminario?

-Gracias a Dios, estoy en cuarto año de teología, prácticamente ya para terminar.

Bueno, entiendo que es un buen momento de tu vida y se trata de un momento serio, en cuanto supone la toma de una decisión que marcará toda tu vida. Al final de tu formación, me permito preguntarte ¿cómo te perfilas como sacerdote?

-Pues, en cuanto respecta al perfil de sacerdote he aprendido mucho en el proceso de formación. En este último año espero dar los últimos retoques a esta parte de mi formación. Y una buena experiencia es en esta parroquia, pues espero aprender de los sacerdotes e igualmente de las personas que componen la comunidad.

Yo tengo conocimiento que tú estuviste un año en Nicaragua, concretamente en Bluefields, en un Vicariato apostólico, haciendo una experiencia de misión. ¿Qué quisieras resaltar de positivo de tu experiencia en Nicaragua?

-Una cosa que puedo resaltar es el deseo que tiene la gente de aprender, hay una sed de Dios grandísima. Algo que aquí, prácticamente se ha perdido. La alegría que la gente tiene allá del encuentro con el Señor, de ver al sacerdote, de ver al delegado, que les enseña, que llega, prácticamente a enseñarles una vez al año. Esa es una experiencia muy bonita que lo enriquece a uno. El cambio de cultura. El hecho de estar con gente nueva, le ayuda a uno a poder perfeccionar el carácter y, sobre todo, esa decisión de entregarse a servir a los demás.

¿Qué te motivó, René, a hacer esa experiencia misionera en Nicaragua?

-En realidad, yo ya había ido. El obispo nos envió 15 días con el padre Emilio y otros seminaristas. Y de igual manera, el padre Edgardo fue el que tomó la iniciativa de irse a la misión y él pues buscó quién le acompañara, me motivó a mí y el hecho de haber estado una primera vez antes, me motivó a ir de nuevo y, sobre todo, que me gustó el ambiente que la gente le presenta a uno allá, el trato, muy humana la gente.

¿Algún aspecto que creas que en nuestra Diócesis podamos mejorar, para un servicio más efectivo al mundo?

-Creo que el aspecto de planificación es uno de los aspectos más débiles, podría decir. Sería bueno motivar un poco en ese sentido y sentarse un día, una mañana a planificar. Revisar el Plan pastoral que se tiene en preparación.

René, estamos muy contentos de tenerte en la parroquia El Calvario y de que estés coordinando el grupo de seminaristas que prestan su servicio pastoral este año aquí. ¿Quieres dar un saludo a las personas que te leerán por medio de esta entrevista?

-Un saludo muy cordial a todas las personas que nos siguen por medio de este blog y decirles que oren mucho por nosotros, más que todo por los seminaristas que estamos en un proceso de formación sacerdotal.

Sabes, se me ocurre que este blog lo puede leer el padre Edgardo, él está aun en Nicaragua ¿Qué mensaje les mandas a esa comunidad parroquial donde trabaja el padre Edgardo?

Pues, a Bonanza le digo de que no está sola, aquí le apoyamos espiritualmente, porque estamos siempre orando por la misión. De igual manera al padre Edgardo decirle que si ya estuve un año como seminarista, espero un día estar también como sacerdote. Primero Dios.


ENTREVISTA CON AGUSTÍN ERNESTO ZEPEDA

Estimado Agustín ¿de dónde eres originario?

-Bueno, soy originario de Guadalupe (San Vicente)

¿Y qué año de estudio estas cursando actualmente en el seminario?

-Estoy haciendo el segundo año de teología, aquí en San Vicente.

Cuéntame, Agustín, ¿qué opinas de las experiencias pastorales que los seminaristas hacen en su proceso de formación? Experiencias como la que tú y tus hermanos seminaristas están haciendo.

-Bueno, yo creo que es algo importante para nosotros como miembros que estamos en formación en la Iglesia, porque necesitamos ir conociendo el campo de acción en la Iglesia y, en ese sentido, viene la formación en la pastoral, que es precisamente ir a la parroquia y conocer un poco sobre el quehacer diario de la parroquia.

¿Qué riqueza descubres dentro de la comunidad eclesial de San Vicente en general?

-En lo que cabe yo creo, en el campo que he estado trabajando un poco en estos años anteriores ha sido a nivel de los jóvenes. Y yo creo que hay muchas esperanzas. La verdad que la Iglesia camina y es interesante ver cómo jóvenes se entusiasman por la causa de Cristo; se motivan aun en medio de un mundo que tiene mucha desesperanza, mucha tribulación, pero en ese ambiente donde se vive, incluso ver ancianos motivados y todo eso es importante. Me ha correspondido trabajar en el área juvenil y veo mucha riqueza en esa área.


Por otra parte, ¿qué aspecto crees que pudiéramos mejorar en nuestra diócesis?

Yo creo que si de mejorar se trata, habría mucho, porque sabemos que cada tiempo presenta retos a la Iglesia y, de manera particular, creo que en nuestra Diócesis es bueno que vayamos sentando bases firmes en cuanto a la formación. Apostarle a eso; a formar a los fieles, instruirlos, no solamente quedarnos en un nivel superficial, sino profundizar en lo que se refiere a nuestra fe, en lo que se refiere a nuestras devociones y no quedarnos a nivel popular, sino profundizar.

¿Qué les puedes decir a los jóvenes que leerán tu entrevista?

-Saludarlos y animarlos a que sigan adelante, porque la causa de Cristo -la verdad- es lo mejor que le puede suceder a un joven. Tener una experiencia con el Señor es lo más maravilloso para el ser humano y motivarlos a que sigan adelante y que no se queden nada más con una espiritualidad superficial, sino profundizar y saber las raíces de nuestra fe.


ENTREVISTA CON FRANCISCO VIDAL ALONSO ALEJOS

Francisco, ¿de qué parte de Guatemala eres?

-De la diócesis de Suchitepéquez-Retalhuleu.


Cuéntanos, ¿cómo es que te encuentras entre nosotros, aquí, en la Diócesis de San Vicente?

-Pues, en realidad ha sido una experiencia muy maravillosa. El obispo nuestro nos ha mandado a tener una experiencia de misión para tener un plan a nivel general de formación. Saber también tener un contacto con esta cultura; creo que eso ayudará bastante en la formación y en el proceso vocacional.

¿Qué año de estudio estás cursando actualmente?

-Actualmente estoy en tercero de teología.


De la experiencia de la Iglesia latinoamericana en general ¿qué aspecto positivo resaltarías?

-Bueno, en realidad creo que los tiempos van cambiando y hoy de manera especial podemos ver cómo la Iglesia se va abriendo paso de manera particular en la caridad, en practicar también la solidaridad, es decir, no sólo proclamarla o de hablarla, sino también vivirla. Y creo que de manera especial he tenido como esa experiencia más palpable en esta parroquia, el poder ver cómo la parroquia se abre a vivir la caridad.

Francisco, me gustaría que hablaras de algún aspecto en concreto que tú creas que pudiéramos mejorar en nuestras comunidades cristianas latinoamericanas

-Sería una cosa muy buena trabajar la pastoral de conjunto, creo que eso ayudará bastante a que en las comunidades se fomente la vida en fraternidad.

Como sabrás esta breve entrevista será publicada en nuestro blog. ¿Quieres dirigir un saludo a tu gente en Guatemala?

-Bien, pues, un saludo a toda la gente de Guatemala, que me va a leer por este medio. Y creo que estamos aquí pues haciendo una experiencia maravillosa, llena del amor de Dios también. Acá hay mucha gente buena, que nos ha abierto las puertas de su corazón, de su casa y, pues, nos están tratando muy bien.

EUCARISTÍA POR LOS ENFERMOS


El viernes, 11 de febrero, se celebró la Jordana Mundial del Enfermo.
Nosotros, como comunidad parroquial, la celebramos el domingo, 13 de febrero. Por este motivo, el Pbro. Edy Antonio Platero y el Pbro. Juan Vicente Chopin, párroco y vicario respectivamente, junto con la Pastoral Social y movimientos de apostolado de la parroquia El Calvario de la Ciudad de San Vicente, celebraron la Eucaristía con y por los enfermos, a partir de las 8:30 am. incluyendo la misa de 10:00 am., y luego el almuerzo.
Con esto motivo, el Papa Benedito XVI hizo público su tradicional mensaje dedicado a los enfermos en el que recuerda, que si cada hombre es hermano nuestro, con mayo razón el débil, el que sufre y el necesitado de cuidados.
Previo a esta celebración, el Padre Edy Platero administró el sacramento de la Reconciliación, donde los enfermos y ancianos tuvieron la oportunidad de tener un encuentro más profundo con Dios a través de este sacramento y de la Eucaristía.
A esta celebración asistió un buen número de ancianos y enfermos de diferentes comunidades, así como también ancianos del Asilo San Ignacio de la ciudad de San Vicente; para ello, se contó con el apoyo de jóvenes y miembros del apostado El Buen Samaritano, quienes pusieron a disposición el transporte, trasladándose a cada uno de los hogares de los hermanos ancianos y enfermos para que participaran de esta gran Jornada.En su homilía, el Padre Edy Platero, felicitó a todos los enfermos y ancianos que participaban en esta jornada, manifestando que la visión es llegar a ser una parroquia servidora y samaritana, ya que la Iglesia no existe para servirse a sí misma, sino para ser instrumento del Reino en medio del mundo. Asimismo invitó a hacer vida el compromiso adquirido por los obispos reunidos en Brasil, en el año 2007, Documento de Aparecida N° 396: "Nos comprometemos a trabajar para que la Iglesia Latinoamericana y Caribeña siga siendo, compañera de camino de nuestros hermanos mas pobres, incluso hasta el martirio”. Es por ello, que en la iglesia debe prevalecer la opción preferencial por los pobres en los rostros sufrientes.
Además, el padre Edy, aprovechó la oportunidad para agradecer a todos los médicos y trabajadores de salud, que se dedican a la atención de los predilectos del Señor, los enfermos, ancianos y pobres de la sociedad. Luego de la Eucaristía, se ofreció un almuerzo a todos los enfermos y ancianos donde compartieron y disfrutaron de un ambiente acogedor, que les hizo sentir lo importante que son en la sociedad.

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LOURDES, CO-PATRONA DE LA COMUNIDAD DE SAN CAYETANO

La Iglesia de San Cayetano, estuvo celebrando el pasado sábado 11 de febrero, la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes copatrona de la comunidad, y en ocasion de celebrar la Jornada Mundial del Enfermo, se compartió una cena con los enfermos y ancianos.

La Santa Misa fue celebra por el Padre Gustavo, quien mencionó que los enfermos son el tesoro más grande que tiene la iglesia, ya que son los herederos del Reino de Dios y se unen al dolor de Cristo; éstos a su vez, deben poner su sufrimiento al servicio de la humanidad para que con su sacrificio y dolor, pidan por toda la humanidad.


Los miembros de la Pastoral Social de San Cayetano realizaron por primera vez la Jornada Mundial del Enfermo, comprometiéndose a trabajar por los que sufren y por los más necesitados, y así poder construir una comunidad servidora y samaritana.

EDITORIAL SEMANAL: UNA PARROQUIA SERVIDORA Y SAMARITANA

Cada año, con ocasión de la fiesta de la Virgen de Lourdes (11 de febrero), nuestra parroquia El Calvario, se une a la celebración eclesial de la JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. El próximo domingo, 13 de febrero, la parroquia dedicará a partir de las 8:30 toda la mañana para compartir con nuestros hermanos enfermos y ancianos. Esta circunstancia se convierte en una ocasión propicia para reflexionar sobre el misterio del dolor y sufrimiento y, sobre todo, para hacer de nuestra Iglesia una comunidad más sensible hacia los hermanos enfermos y enfermas.


No queremos vivir ignorando la enfermedad y el dolor, el sufrimiento de nuestros prójimos. El Papa Benedicto decimosexto, en su mensaje para esta jornada nos dice: “si cada hombre es hermano nuestro, tanto más el débil, el sufriente, el necesitado de cuidados deben estar en el centro de nuestra atención, para que ninguno de ellos se sienta olvidado o marginado”.

Además, nos dice el pontífice, una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado, es una sociedad cruel e inhumana. Es verdad que la sociedad consumista muchas veces no logra aceptar a los que sufren y sostenerlos en su dolencia, más bien, los enfermos y ancianos son vistos como estorbo o carga no deseada. Pero, si nos ponemos a reflexionar notaremos que el individuo no puede aceptar el sufrimiento del otro si no logra encontrar personalmente en el sufrimiento un sentido, un camino de purificación, de esperanza y solidaridad.

No cabe duda que el dolor y el sufrimiento forman parte del misterio humano y estamos lejos de entenderlo totalmente, además, porque estamos en una cultura en donde prima el placer, el tener y el poder. Carecemos de valores que nos impulsen a reaccionar con empatía hacia nuestro hermano, sobre todo el desposeído (¡Tanto tienes, tanto vales. Nada tienes nada vales!). Cristo nos indicó que el camino de la paz y de la alegría es el amor: “así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros”. (Jn 13,34). No olvidemos nunca, que Cristo vencedor de la muerte, está vivo en medio de nosotros.

San Bernardino afirma “Dios no puede padecer, pero puede compadecer”. Dios es la verdad y el amor en persona, quiso sufrir por nosotros y con nosotros; se hizo hombre para poder compadecer con el hombre, de modo real en carne y sangre.

Hermanos enfermos y todos los que sufren a consecuencia de la maldad que rige al hombre en sus ansias de poder, queremos hacer llegar un mensaje de luz y esperanza, y es que encarnando el evangelio de Cristo en la tierra, a través de conformar una “Parroquia Servidora y Samaritana”, nos podemos dar cuenta que precisamente a través de sus llagas, es cómo podemos ver, con claridad, todos los males que afligen a la humanidad. Resucitando, el Señor no ha quitado el sufrimiento ni el mal del mundo, sino que los ha vencido de raíz. A la prepotencia del mal ha puesto la omnipotencia de su amor.”


Quienes somos creyentes hemos de aprender a ver y a encontrar a Jesús en la Eucaristía; pero no basta quedarse en esta dimensión, hay que reconocerlo, amarlo, y servirlo en los desposeídos, en los enfermos y en los hermanos que sufren o que son marginados por su condición de pobreza y necesitan ayuda.

Hace falta crear puentes de amor y solidaridad, para que nadie se sienta solo, si no cercano a Dios y a los hermanos.

Hermanos enfermos decía el Papa Juan Pablo Segundo, deseo expresar mi afecto a todos y cada uno de ustedes, sintiéndome participe de los sufrimientos y de las esperanzas que viven día a día en unión con Cristo crucificado para que les de la paz y la curación del corazón.

Por todo esto como Parroquia queremos decirle a todos los enfermos y enfermas: “Ahora son una gran familia, unidos por una misma causa y un mismo dolor; queremos unirnos a ustedes en el amor de Dios”


CELEBRACIÓN DE LA JORNADA MUNDIAL DE LOS ENFERMOS

PRIMER ENCUENTRO PARROQUIAL DE JÓVENES