calendario 2018

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DECRETO
APOSTOLICAM ACTUOSITATEM
SOBRE EL APOSTOLADO DE LOS LAICOS



CAPÍTULO VI
FORMACIÓN PARA EL APOSTOLADO

Necesidad de la formación para el apostolado

28. El apostolado solamente puede conseguir plena eficacia con una formación multiforme y completa. La exigen no sólo el continuo progreso espiritual y doctrinal del mismo seglar, sino también las varias circunstancias de cosas, de personas y de deberes a que tiene que acomodar su actividad. Esta formación para el apostolado debe apoyarse en las bases que este Santo Concilio ha asentado y declarado en otros lugares. Además de la formación común a todos los cristianos, no pocas formas de apostolado, por la variedad de personas y de ambientes, requieren una formación específica y peculiar.

Principios de la formación de los laicos para el apostolado
29. Como los laicos participan, a su modo, de la misión de la Iglesia, su formación apostólica recibe una característica especial por su misma índole secular y propia del laicado y por el carácter espiritual de su vida.
La formación para el apostolado supone una cierta formación humana, íntegra, acomodada al ingenio y a las cualidades de cada uno. Porque el seglar, conociendo bien el mundo contemporáneo, debe ser un miembro acomodado a la sociedad de su tiempo y a la cultura de su condición.
Ante todo, el seglar ha de aprender a cumplir la misión de Cristo y de la Iglesia, viviendo de la fe en el misterio divino de la creación y de la redención movido por el Espíritu Santo, que vivifica al Pueblo de Dios, que impulsa a todos los hombres a amar a Dios Padre, al mundo y a los hombres por El. Esta formación debe considerarse como fundamento y condición de todo apostolado fructuoso.
Además de la formación espiritual, se requiere una sólida instrucción doctrinal, incluso teológica, ético-social, filosófica, según la diversidad de edad, de condición y de ingenio. No se olvide tampoco la importancia de la cultura general, juntamente con la formación práctica y técnica.
Para cultivar las relaciones humanas es necesario que se acrecienten los valores verdaderamente humanos; sobre todo, el arte de la convivencia fraterna, de la cooperación y del diálogo.
Pero ya que la formación para el apostolado no puede consistir en la mera instrucción teórica, aprendan poco a poco y con prudencia desde el principio de su formación, a verlo, juzgarlo y a hacerlo todo a la luz de la fe, a formarse y perfeccionarse a sí mismos por la acción con los otros y a entrar así en el servicio laborioso de la Iglesia. Esta formación, que hay que ir complementando constantemente, pide cada día un conocimiento más profundo y una acción más oportuna a causa de la madurez creciente de la persona humana y por la evolución de los problemas. En la satisfacción de todas las exigencias de la formación hay que tener siempre presente la unidad y la integridad de la persona humana, de forma que quede a salvo y se acreciente su armonía y su equilibrio.
De esta forma el seglar se inserta profunda y cuidadosamente en la realidad misma del orden temporal y recibe eficazmente su parte en el desempeño de sus tareas, y al propio tiempo, como miembro vivo y testigo de la Iglesia, la hace presente y actuante en el seno de las cosas temporales.

http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19651118_apostolicam-actuositatem_sp.html





ESCUELA DE FORMACIÓN

“Si bien se percibe una mayor participación de muchos en los ministerios laicales, este compromiso no se refleja en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico. Se limita, muchas veces, a las tareas intraeclesiales sin un compromiso real por la aplicación del Evangelio a la transformación de la sociedad. La formación de laicos y la evangelización de los grupos profesionales e intelectuales constituyen un desafío pastoral importante.” Papa Framcisco


MISA CRISMAL

"cuando el Evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando desciende como el aceite de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límite, ´las periferias´ donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe".



La Misa Crismal que celebra el obispo con todos los presbíteros de la diócesis, es una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del Obispo y como signo de la unión estrecha de los presbíteros con él. En ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos de los catecúmenos y de los enfermos.

El Santo Crisma, es decir el óleo perfumado que representa al mismo Espíritu Santo, nos es dado junto con sus carismas el día de nuestro bautizo y de nuestra confirmación y en la ordenación de los diáconos, sacerdotes y obispos.


La palabra crisma proviene de latín: chisma, que significa unción. Así se llama ahora al aceite y bálsamo mezclados que el obispo consagra. También son ungidos los Obispos y los sacerdotes en el día de su ordenación sacramental.

La liturgia cristiana ha aceptado el uso del Antiguo Testamento, en el que eran ungidos con el óleo de la consagración, los reyes, sacerdotes y profetas, ya que ellos prefiguraban a Cristo, cuyo nombre significa “el ungido del Señor”. El crisma se hace con aceite y aromas o materia olorosa para significar “el buen olor de Cristo” que deben despedir los bautizados.

Con el óleo de los catecúmenos se extiende el efecto de los exorcismos, pues los bautizados se vigorizan, reciben la fuerza divina del Espíritu Santo, para que puedan renunciar al mal, antes de que renazcan de la fuente de la vida en el bautizo. Este aceite es un jugo untuoso de color verde amarillento que se extrae del olivo o de otras plantas.


El óleo de los enfermos, cuyo uso atestigua el apóstol Santiago, remedia las dolencias de alma y cuerpo de los enfermos, para que puedan soportar y vencer con fortaleza el mal y conseguir el perdón de los pecados. El aceite simboliza el vigor y la fuerza del Espíritu Santo. Con este óleo el Espíritu Santo vivifica y transforma nuestra enfermedad y nuestra muerte en sacrificio salvador como el de Jesús.


Por lo general antes de comenzar la celebración de la Cena del Señor se reciben solemnemente estos Santo Óleos consagrados en la Misa Crismal por el Obispo reunido con el presbiterio. En una procesión solemne los óleos son llevados en tres ánforas preciosas que se guardan en un lugar previamente destinado dentro de la Iglesia. 

SEMANA SANTA



Explicación de la celebración




La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.
A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua. 

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?


El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud. 

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

DOMINGO DE RAMOS 2014

El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el  Evangelio según San Mateo.
La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado pascua florida, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.
¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas? 
Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida.


En su homilía, EL PAPA FRANCISCO.
pidió a las personas, incluido él mismo, mirar en el corazón para ver cómo están viviendo sus vidas.

"¿Mi vida se ha quedado dormida?", Francisco preguntó después de escuchar un relato evangélico de cómo los discípulos de Jesús se quedaron dormidos poco antes de ser traicionado por Judas antes de su crucifixión.
"¿Soy como Poncio Pilato, quien al ver que la situación es difícil, se lava las manos?".

Nuestro Parroco  Padre Edy Platero nos Invito a no hacer de las palmas un amuleto o un negocio.
nos motivo a reflexionar la manera en que llevamos nuestra vida y a ponernos en paz con Dios por medio de la confesión  en los primeros días de la semana. 

Hermanos y Hermanas  hoy es un buen día para reflexionar sobre nuestro compromiso de cristiano.
¿Sera que nuestra vida también se a quedado dormida?  ó
somos otros pilatos que siempre buscamos como lavarnos las manos cuando vemos situaciones difíciles.



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Marta, María y Lázaro de Betania

Cuando la Cuaresma va llegando a su cumbre, el itinerario bautismal que nos propone la Iglesia nos coloca ante uno de los relatos más sublimes de todo el Evangelio de Juan: la resurrección de Lázaro (Juan 11,1-46). 

En Betania se aprende a VIVIR a través de
las lágrimas,del sollozo y del diálogo. Jesús es amigo de sus amigos, y de sus enemigos.



Comencemos orando:
Te damos gracias, Padre, por Jesús
“El cual, hombre mortal como nosotros, que lloró a su amigo Lázaro,
y Dios y Señor de la vida, que lo levantó del Sepulcro,
hoy extiende su compasión a todos los hombres

y por medio de sus sacramentos los restaura a una vida nueva”




Jesús quiere dar VIDA DEFINITIVA AHORA Y DESPUÉS a todos los seres humanos. No quiere perder nada de lo que le entregó su Padre. Y una vida de CALIDAD,PLENA. Lo que posee él lo quiere para todas-os. Sin distinciones. El Dios-Amor no puede obrar de otra manera. Los muertos pueden estar vivos, 
y los vivos pueden estar "muertos".

Todos los "Lázaros" están vivos en su muerte.
Hay que morir estando vivos... morir no es
dejar de vivir, sino VIVIR DE OTRA MANERA.

¿Qué Celebramos el Jueves Santo?
JUEVES SANTO

Jesucristo se entrega por nosotros  y quiere quedarse en medio de nosotros.
MISA CRISMAL (en nuestra Diócesis se Realiza el día Miércoles)

Ordinariamente por la mañana el Obispo de cada Diócesis celebra esta misa junto con sus sacerdotes.

En ella renueva sus promesas sacerdotales, se bendice el Oleo de los enfermos y el Oleo de los catecúmenos (los que van a recibir el Bautismo) y se consagra el Santo Crisma que se utiliza en el Bautismo, la Confirmación, el Orden Sagrado y la dedicación de la Iglesia y del altar.

MISA DE LA CENA DEL SEÑOR

Se celebra por la tarde. 


Esta Misa sintetiza lo que ocurrirá el viernes, sábado y domingo.
La entrega que Jesús viviría personalmente en su pasión y su cruz, El, por propia voluntad, la hizo con por primera vez con sus discípulos en la Ultima Cena.
Esta Misa evoca  tres dones del Señor: la Eucaristía, el Orden sacerdotal y el mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna.




JUEVES SANTO

Este día conmemoramos: 


LA INSTITUCION DE LA EUCARISTIA

Jesús nos entrega su cuerpo y su sangre como comida y bebida, como signo de fraternidad y encuentro cotidiano.
Al recibir la Eucaristía entramos en íntima comunión con Cristo y los hermanos.

 EL MANDAMIENTO DEL AMOR

Jesús nos enseña a obrar como El en el gesto de lavarles los pies a sus discípulos y nos pide: «Hagan lo mismo entre ustedes».

En este gesto Jesús nos invita a amarnos como El nos amó, a abrirnos con humildad al servicio fraterno sin reservas.
El Señor nos entregó el mandamiento del amor como señal para que todos los hombres nos reconocieran como sus discípulos. 

¡Qué bueno sería cultivar a lo largo de todo este año especiales actitudes de amor hacia el prójimo! 


Debemos pedir a Dios que nos inspire especialmente para concretar estos deseos.
En este año, por ser tan particular, la Iglesia nos invita a tener mucho más en cuenta tantos signos de exclusión y de pobreza.  

Cada uno, personalmente, deberá plantearse cómo está respondiendo a la angustiante situación social de nuestro pueblo.  

Comunitariamente debemos sentirnos desafiados a multiplicar esta corriente de la solidaridad

LA INSTITUCION DEL SACERDOCIO


El pan y el vino son los elementos simples y comprensibles elegidos por Jesús para perpetuar su sacrificio y su presencia.  El nos ha entregado el pan que es un alimento cotidiano, por eso la Eucaristía no es un alimento para «de vez en cuando», sino más bien un alimento cercano, inmediato, constante, necesario, «compañero de camino»... También el vino es algo universal, cercano a todas las culturas y a todas las clases sociales. 
La vida cristiana y la práctica del amor fraterno requieren este alimento especial: al recibir la Eucaristía, que llega por el ministerio de los sacerdotes, entramos en comunión íntima y plena con Cristo y los hermanos.
Es en la noche de la Cena del Señor que somos invitados y comprometidos al amor sin límites que será signo de los creyentes en Jesús.

ADORACION  EUCARISTICA

Se lleva a cabo después de terminada la Misa hasta medianoche. Es una gran oportunidad para adorar y agradecer a Jesucristo Eucaristía.
Seamos agradecidos a los regalos que Dios nos hace y así como El mismo se hizo Don aprendamos a regalar, a convertirnos nosotros mismos en don. 

Los mejores regalos, los que mejor contribuyen a mejorar la vida familiar son, en su mayoría, muy valiosos, pero gratuitos.  El Jueves Santo nos ayuda a mejorar nuestros regalos.  
La ternura y la dignidad son regalos divinos Y yo, ¿Regalo ternura, autoestima, dignidad? 
Las pequeñas expresiones de ternura pueden ser un regalo  constante,
  • ¿le doy un beso a mi esposo/a, a mis hijos?
  • ¿les brindo una caricia?
  • ¿saludo a todos con amabilidad?
  • ¿tengo atenciones con los demás?
  • ¿les regalo  autoestima?
  • ¿los elogio, los felicito por sus aciertos,  les digo piropos valorándolos para sostener su autoestima?
  • ¿o sólo abundo en reproches, insultos, menosprecio  haciendo que crezca en ellos un sentimiento de inferioridad?
Lo que impide regalar es el rencor, el desencuentro, la indiferencia.
Demostremos afecto, estima, interés aprendiendo a regalar como lo hizo Jesús.

FIESTA PATRONAL

EL DÍA SÁBADO 23  SE INVITA A PARTICIPAR A PARTIR DE LAS 4:00 PM
SANTA MISA DE VISPERA Y SEGUIDAMENTE PROCESIÓN.



MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
CON OCASIÓN DE LA XXI JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
(11 de febrero de 2013)
«Anda y haz tú lo mismo» (Lc 10,37)



Queridos hermanos y hermanas:
1. El 11 de febrero de 2013, memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, en el Santuario mariano de Altötting, se celebrará solemnemente la XXI Jornada Mundial del Enfermo. Esta Jornada representa para todos los enfermos, agentes sanitarios, fieles cristianos y para todas la personas de buena voluntad, «un momento fuerte de oración, participación y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia, así como de invitación a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realizó la salvación de la humanidad» (Juan Pablo II, Carta por la que se instituía la Jornada Mundial del Enfermo, 13 mayo 1992, 3). En esta ocasión, me siento especialmente cercano a cada uno de vosotros, queridos enfermos, que, en los centros de salud y de asistencia, o también en casa, vivís un difícil momento de prueba a causa de la enfermedad y el sufrimiento. Que lleguen a todos las palabras llenas de aliento pronunciadas por los Padres del Concilio Ecuménico Vaticano II: «No estáis… ni abandonados ni inútiles; sois los llamados por Cristo, su viva y transparente imagen» (Mensaje a los enfermos, a todos los que sufren).
2. Para acompañaros en la peregrinación espiritual que desde Lourdes, lugar y símbolo de esperanza y gracia, nos conduce hacia el Santuario de Altötting, quisiera proponer a vuestra consideración la figura emblemática del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37). La parábola evangélica narrada por san Lucas forma parte de una serie de imágenes y narraciones extraídas de la vida cotidiana, con las que Jesús nos enseña el amor profundo de Dios por todo ser humano, especialmente cuando experimenta la enfermedad y el dolor. Pero además, con las palabras finales de la parábola del Buen Samaritano, «Anda y haz tú lo mismo» (Lc 10,37), el Señor nos señala cuál es la actitud que todo discípulo suyo ha de tener hacia los demás, especialmente hacia los que están necesitados de atención. Se trata por tanto de extraer del amor infinito de Dios, a través de una intensa relación con él en la oración, la fuerza para vivir cada día como el Buen Samaritano, con una atención concreta hacia quien está herido en el cuerpo y el espíritu, hacia quien pide ayuda, aunque sea un desconocido y no tenga recursos. Esto no sólo vale para los agentes pastorales y sanitarios, sino para todos, también para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condición en una perspectiva de fe: «Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que ha sufrido con amor infinito» (Enc. Spe salvi, 37).
3. Varios Padres de la Iglesia han visto en la figura del Buen Samaritano al mismo Jesús, y en el hombre caído en manos de los ladrones a Adán, a la humanidad perdida y herida por el propio pecado (cf. Orígenes, Homilía sobre el Evangelio de Lucas XXXIV, 1-9; Ambrosio,Comentario al Evangelio de san Lucas, 71-84; Agustín, Sermón 171). Jesús es el Hijo de Dios, que hace presente el amor del Padre, amor fiel, eterno, sin barreras ni límites. Pero Jesús es también aquel que «se despoja» de su «vestidura divina», que se rebaja de su «condición» divina, para asumir la forma humana (Flp 2,6-8) y acercarse al dolor del hombre, hasta bajar a los infiernos, como recitamos en el Credo, y llevar esperanza y luz. Él no retiene con avidez el ser igual a Dios (cf. Flp 6,6), sino que se inclina, lleno de misericordia, sobre el abismo del sufrimiento humano, para derramar el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.
4. El Año de la fe que estamos viviendo constituye una ocasión propicia para intensificar la diaconía de la caridad en nuestras comunidades eclesiales, para ser cada uno buen samaritano del otro, del que está a nuestro lado. En este sentido, y para que nos sirvan de ejemplo y de estímulo, quisiera llamar la atención sobre algunas de las muchas figuras que en la historia de la Iglesia han ayudado a las personas enfermas a valorar el sufrimiento desde el punto de vista humano y espiritual. Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, «experta en la scientia amoris» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo Millennio ineunte, 42), supo vivir «en profunda unión a la Pasión de Jesús» la enfermedad que «la llevaría a la muerte en medio de grandes sufrimientos» (Audiencia general, 6 abril 2011). El venerable Luigi Novarese, del que muchos conservan todavía hoy un vivo recuerdo, advirtió de manera particular en el ejercicio de su ministerio la importancia de la oración por y con los enfermos y los que sufren, a los que acompañaba con frecuencia a los santuarios marianos, de modo especial a la gruta de Lourdes. Movido por la caridad hacia el prójimo, Raúl Follereau dedicó su vida al cuidado de las personas afectadas por el morbo de Hansen, hasta en los lugares más remotos del planeta, promoviendo entre otras cosas la Jornada Mundial contra la lepra. La beata Teresa de Calcuta comenzaba siempre el día encontrando a Jesús en la Eucaristía, saliendo después por las calles con el rosario en la mano para encontrar y servir al Señor presente en los que sufren, especialmente en los que «no son queridos, ni amados, ni atendidos». También santa Ana Schäffer de Mindelstetten supo unir de modo ejemplar sus propios sufrimientos a los de Cristo: «La habitación de la enferma se transformó en una celda conventual, y el sufrimiento en servicio misionero… Fortificada por la comunión cotidiana se convirtió en una intercesora infatigable en la oración, y un espejo del amor de Dios para muchas personas en búsqueda de consejo» (Homilía para la canonización, 21 octubre 2012). En el evangelio destaca la figura de la Bienaventurada Virgen María, que siguió al Hijo sufriente hasta el supremo sacrifico en el Gólgota. No perdió nunca la esperanza en la victoria de Dios sobre el mal, el dolor y la muerte, y supo acoger con el mismo abrazo de fe y amor al Hijo de Dios nacido en la gruta de Belén y muerto en la cruz. Su firme confianza en la potencia divina se vio iluminada por la resurrección de Cristo, que ofrece esperanza a quien se encuentra en el sufrimiento y renueva la certeza de la cercanía y el consuelo del Señor.
5. Quisiera por último dirigir una palabra de profundo reconocimiento y de ánimo a las instituciones sanitarias católicas y a la misma sociedad civil, a las diócesis, las comunidades cristianas, las asociaciones de agentes sanitarios y de voluntarios. Que en todos crezca la conciencia de que «en la aceptación amorosa y generosa de toda vida humana, sobre todo si es débil o enferma, la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misión» (Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodalChristifideles laici, 38).
Confío esta XXI Jornada Mundial del Enfermo a la intercesión de la Santísima Virgen María de las Gracias, venerada en Altötting, para que acompañe siempre a la humanidad que sufre, en búsqueda de alivio y de firme esperanza, que ayude a todos los que participan en el apostolado de la misericordia a ser buenos samaritanos para sus hermanos y hermanas que padecen la enfermedad y el sufrimiento, a la vez que imparto de todo corazón la Bendición Apostólica.
Vaticano, 2 de enero de 2013
Benedictus PP XVI

COMUNIONES Y CONFORMACIONES PARROQUIA EL CALVARIO SAN VICENTE



Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-45 

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor! 





Este día, hemos finalizado la última actividad grande del año 2012, con la solemne eucaristía de comuniones y confirmaciones, el templo lucia muy abarrotado con la presencia de padres de familia y padrinos acompañando a los niños, como dice el canto: " vamos niños al sagrario que Jesús ahí esta”. No me queda más que agradecer a Dios a la Virgen por habernos acompañado en esta labor importante en la vid de Iglesia, agradezco a los catequistas por su empeño, a los padres de familia por su apoyo y a los niños muchas felicidades y bendiciones, les desea el P. Edy Platero, Párroco de El Calvario, ciudad de San Vicente.












como  fruto del evangelio del día:
Vivir hoy con la resolución de servir, por amor, a las personas con las que convivo. 






Parte de esta mañana hemos estado preparando canastas, en total son 14 para donarla a 14 familias pobres. Este gesto de compartir con el pobre humaniza a la persona, muchas veces hablamos bonito desde el ambón, pero no aterrizamos, la navidad es una época para tener gestos concretos con el pobre








Parroquia El Calvario de la ciudad de San Vicente,acompañado como samaritana a los familiares de la víctimas de la tormenta "IDA".

·         Este diía la Parroquia El Calvario de la ciudad de San Vicente, ha acompañado como samaritana a los familiares de la víctimas de la tormenta "IDA".
·         A las 2.45 pm celebre la santa Misa en Itepeque, recordando a dos niños: Hessei Ariana García de 2 años de edad y el acolito Ossman Adalberto Ochoa que fueron arrollados por la crecentada cuando regresaban de una vigilia junto con el ministerio de alabanza.
·         Donde está ubicado el monumento en memoria de las victimas vivía la familia Romero Acevedo, de esta familia murieron 8 personas:  María Nicolasa Romero (abuela de todos) Santos Romero (joven), José Manuel (niño), Mirna Cecilia (niña), Evelin Yuridia (niña tiernita), Josué Alejandro (niño), María Fernanda (niña) y Catalina Acevedo, los ocho eran miembros de la misma familia.
·          El monumento es símbolo de la tragedia, allí nos reunimos para recordar con nuestra oración, se realizaron cantos de los niños que recuerdan a los angelitos que murieron y que ya están el cielo intercediendo por todos los que peregrinamos en este mundo.
·         Fue emotiva la pequeña peregrinación que salió del atrio de la parroquia a las 3.45 pm hacia el monumento, la Misa dio inicio a las 4 pm, ante una buena asistencia de fieles, manifestando con su presencia, la comunión, solidaridad cercana con los familiares de las víctimas; les digo con todo sinceridad que se me rodaron las lágrimas cuando se me acercaban y me decían: "Gracias Padre por acompañarnos, ¡Dios le bendiga!". Esto para mi es motivante, me anima a seguir luchando por mis ideales.
·         Después de la Misa compartimos un refrigerio, fue excelente compartir con ellos si ningún protocolo, tamales,  café y  pan.
·         Con alegría podemos decir ¡Misión cumplida!. Gracias a todos los participantes de las diferentes comisiones: pastoral social, consejo parroquial, liturgia, coro de encuentros conyugales, niños de las minas, hermanas de San Cayetano que prepararon los tamales, niña Cristiana y familia que prepararon el café. Hermanos todos ¡Gracias y bendiciones!, vamos por un buen camino. P. Edy Platero Párroco de El Calvario, ciudad de San Vicente.

CELEBRACIÓN DE LA JORNADA MUNDIAL DE LOS ENFERMOS

PRIMER ENCUENTRO PARROQUIAL DE JÓVENES